Cómo enseñamos
Enseñanza gradual.
ATHLETA –Eventos Deportivos, al buscar una enseñanza de calidad, profunda y sólida, distribuye sus contenidos en sesiones diarias, dobles y/o de mañana y tarde a lo largo de la duración de sus eventos. Vamos adaptando nuestra enseñanza al proceso de desarrollo del nin@. Hay una edad para cada cosa. Adelantarse es perjudicial para él y retrasarse puede ser una oportunidad difícil de recuperar. Por eso es bueno conocer muy bien lo que un niño es capaz de hacer en cada etapa de su vida.


Cada niño avanza a su ritmo.
En ATHLETA –Eventos Deportivos en sus eventos, se estructura su enseñanza no sólo por sus contenidos sino también por el nivel técnico que cada niñ@ posee. Se establecen grupos homogéneos. Esto permite que el niñ@ avance a su ritmo, ofreciéndole el máximo dentro de sus posibilidades. Si le pides más de lo que puede dar puede desanimarse y si le exiges poco se aburrirá o perderá la ilusión y la concentración en lo que hace.
Profundidad en los contenidos.
En ATHLETA –Eventos Deportivos se trabaja por contenidos, profundizando en cada uno hasta que el niñ@ lo llega a dominar. De esta forma, el niñ@ que pasa por nuestros eventos termina dominando al máximo toda la técnica individual de las modalidades deportivas a desarrollar.
Aprendizaje personalizado.
Aquí los grupos son reducidos. Esta disposición permite al profesor trabajar más directamente con cada uno de l@s niñ@s, detectar sus carencias y ayudarle a corregirlas. Cada niñ@ está más motivado porque descubre que su profesor está constantemente ayudándole a mejorar. Además, la oportunidad de repetición de ejercicios es mayor, ya que son menos l@s niñ@s que pasan por él. A cada niñ@ de nuestros eventos se le llega a conocer completamente.
Método analítico y método global.
En el proceso de aprendizaje de la enseñanza de la técnica hemos comprobado la necesidad de combinar el método analítico progresivo y el global. El primero nos permite mostrar con todo detalle una habilidad técnica compleja y el segundo permite ver cómo es ese movimiento técnico en realidad. La edad de l@s niñ@s y el nivel técnico que posean es el que nos lleva a utilizar en cada caso uno de los dos métodos.
El objetivo: aplicación de la técnica en la competición.
El uso de la competición como medio para el aprendizaje es fundamental. Se trata de poner en práctica todo lo que aprenden en un medio natural y real: un partido. Siempre incluimos en el proceso de aprendizaje un tiempo para que puedan aplicar esa técnica en situación real de juego. Es una gran motivación para cada niñ@ descubrir que lo que ha aprendido en las sesiones de enseñanza o entrenamientos, lo consigue hacer en un partido.
Fundamentación teórica.
Es importante fundamentar lo que trabajamos en el campo. L@s chic@s deben saber el porqué y para qué de todo lo que hacen. Eso les motiva y hace coherente su aprendizaje. Además, nos damos cuenta de que en el campo aprenden más rápido si ha habido una fundamentación teórica previa. Detectamos una fuerte motivación cuando se les muestran los contenidos a través de un vídeo, DVD o dibujos. Salen al campo con ganas de imitar lo que han visto.
Planificación.
En nuestros eventos no improvisamos nada. Todas las sesiones de campo están programadas y trabajadas por los profesores que imparten estas sesiones, los cuales planifican la enseñanza según las distintas edades y niveles. Además, estos programas se revisan y amplían cada año con nuevas propuestas, fruto de nuestro contacto con las mejores escuelas deportivas que nos rodean y, de nuestra investigación.
Evaluación constante.
El sistema de evaluación es constante. El profesor debe adecuar su programa a las características del grupo. Cada niñ@ empieza su trabajo con un “scanner” técnico que describe perfectamente cuál es su nivel en ese momento. Cada contenido que se le imparte tiene al final su evaluación. De esta forma, cada niñ@ sabe en todo momento en qué situación está y cuáles son sus defectos o carencias. Cada profesor conversa individualmente con cada niñ@ para encauzar su trabajo

